Miedo al miedo
"Nos vemos en menos de un año", fue la frase con la que me aseguraba estar dentro de este nuevo reto en mi vida académica. Durante toda la mañana lo estuve meditando y en los últimos minutos del día me sigue pareciendo difícil que lo hice: mi tesis está oficialmente registrada y a partir de hoy corre el año para que yo la entregue. Todavía escribiendo estas líneas tengo una mezcla de sensaciones que van desde la alegría hasta la preocupación; desde la satisfacción por tener claro el trabajo de investigación que quiero hacer, hasta el miedo o pánico de no lograrlo, de no complacer a mis lectores a lo largo del proceso.Ciertamente, como lo he estado viendo en clase de Seminario 1 y escuchado de testimonios muy cercanos, la tesis de licenciatura no debe ser vista como "el gran trabajo de nuestras vidas" con el que daremos al mundo una nueva forma de entender las relaciones humanas o habrá de revolucionar algún aspecto de la vida. Sin embargo, conservo muy firme la esperanza de que el tiempo que yo dedique a mi investigación será de mucho utilidad para mí porque tal vez por primera vez en la carrera esté dedicando tiempo a la investigación de un tema que yo decidí en su totalidad; un tema en el que creo y del que tengo una perspectiva específica.
Como lo mencioné en la clase de hoy, algunas de las tantas preocupaciones que guardo como tesista novata (ahora me autodenomino así) es no saber verter mi opinión sobre las cosas que voy descubriendo del tema; no saber reflexionar; caer solamente en el vicio de la repetición de lo que dicen los autores; no tener nada más qué aportar. Espero que la clase de seminario me ayude a ir trabajando y superar estos miedos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario